RUNNING…, EN PLENO AUGE.

¿QUÉ ES UNA TENDINITIS?
22 agosto, 2017

No es necesario recalcar que el deporte del running se ha convertido en los últimos años en una actividad que ha sumado adeptos de todas las edades, y a la cual se han unido tanto hombres como mujeres. Según diversas web especializadas, en los últimos 10 años se ha multiplicado por más de 10 veces la cantidad de corredores amateur en nuestro país y en un 50% la cantidad de carreras populares. Esto nos da una idea del alcance de este deporte y del nivel de participación en nuestra sociedad.

Las ventajas del running son múltiples, desde un deporte sencillo y asequible a todo los bolsillos (siempre que no nos volvamos locos comprando “gadgets” y equipación), y siempre que no haya lesiones serias, podemos practicarlo solos o en compañía y en cualquier momento y lugar. Además de los beneficios físicos como mejora de la respuesta cardiopulmonar, lubricación de las articulaciones, pérdida de peso, mantenimiento de músculos, tendones y ligamentos; también proporciona beneficios psicológicos como bienestar mental, aumento de la autoestima, cambio de rutina e incluso aumento de las relaciones sociales cuando solemos practicarlo en grupos.

Hasta ahí todo es bueno…, pero también hay que ser conscientes de que toda actividad física, sobre todo, con cierta intensidad si no se está en condiciones, y no digamos si se ejecuta con una mala técnica, está unida a la aparición de lesiones.

La realización de actividad física en la población es una práctica que hay que fomentar, pero es primordial que se haga con un calentamiento previo, un conocimiento de nuestro cuerpo y del material a utilizar, para que nos permita elegir el adecuado a nuestras condiciones, y un estiramiento posterior a la ejecución de dicha actividad.
En muchos casos las lesiones que aparecen por la consulta son provocadas por no realizar un calentamiento previo, o por el afán competitivo de dicho deporte, el cual hace que el “runner” amateur se ensalce en una “batalla” por superarse sin tener en cuenta en muchas ocasiones la diferencia entre el nivel físico existente entre él y los demás corredores.

Dentro de las recomendaciones para minimizar el riesgo de generar lesiones deportivas, tenemos:
· Realizar calentamiento previo a la carrera.
· Calzado adecuado a nuestra pisada y terreno a correr.
· Correcta hidratación.
· Estiramientos posteriores de la musculatura más solicitada.
· Ser consientes de nuestra forma física para no correr por encima de nuestras posibilidades y así no llegar a la fatiga muscular excesiva, causante de muchas lesiones deportivas.

Y teniendo todo esto en cuenta, solo nos queda… ¡Disfrutar!